Cómo fluir en el sexo [Vídeo]

biosexualidad Feb 03, 2022

A veces queremos tener sexo a toda costa, queremos sentir que somos deseados, que somos atractivos, que somos la ostia. Y a veces eso no pasa.

En este vídeo voy a enseñarte cuáles son las condiciones ideales para tener sexo brutal.

Así que acompáñame en este exótico viaje y entre paisajes varios degustaremos estas viandas.

[He grabado el artículo en vídeo, por si prefieres verme a mi en lugar de leer!]

Nos exigimos mucho en el sexo.

A veces pensamos que tenemos que salir aprendidos. Que tenemos que llegar y besar el santo. Que a la primera todo sea "dabuten". Que todo tiene que ir como la seda. Que esto es como tomar leche materna…

Es decir, queremos nacer aprendidos. Y eso, sobre todo si hablamos del sexo... no es así.

Seamos sinceros, hay una gran presión social en relación al sexo. Ya no es algo que tiene que ver con el placer y el disfrute de dos cuerpos sintientes, sino que se convierte en una evaluación sociológica para saber si estás en la onda o no.

No nos dejamos respirar en nuestros tiempos, no nos dejamos fluir en nuestro caminar, sea el paso que sea. A veces sentimos que debemos ir deprisa, liberarnos de nuestras vergüenzas, liberarnos de nuestros "traumas" y lanzarnos a la apertura sexual como y donde sea.

No, no somos unos amantes expertos. No, no lo tenemos todo claro.

Y no eso no va así, queridos míos.

Podemos tener dudas, podemos arrepentirnos, podemos decir "uy, por aquí no que me duele".

El sexo tiene unos tiempos que no solemos respetar. Tu sexo tiene unos tiempos que no sueles respetar. Usamos el sexo como una confirmación de nuestra valía humana o usamos el sexo como un claro ejemplo del valor humano que le damos a las cosas.

Y no, el sexo no tiene nada que ver con eso. El sexo es algo espontáneo, sensible a muchos elementos medioambientales, a tu estado de animo, a los ciclos, a las experiencias de vida, al momento en el que te encuentras. Y por lo tanto tu deseo varía en función a él. Tus apetencias cambian, tus biorritmos te hablan y quizás te dicen “así no” o “hoy no” o “hoy sí” o “hoy me apetece de esta forma” o “no estoy preparado para entrar en esa experiencia”.... ¡Qué sé yo! Cada uno tiene sus tiempos de cuerpo.

Tienes que aprender a escucharte, a sentirte y a respetarte. No te avergüences de tu estado de ánimo, de que quizás hoy no te apetezca o de que quizás te apetece mucho. No te avergüences de los dibujos que tus sentimientos desean esbozar en el entorno.

En el sexo, ahí, en ese lugar, sea cuando sea puedes decir no, o puedes decir sí. Tu decides.

El sexo puede ser el acto más maravilloso que puede existir entre dos personas, cargado de pasión, intimidad y conciencia. Sin embargo eso dependerá de la capacidad de autenticidad que tenga ese lugar.

Cuando hablo de autenticidad no me refiero a que crees un lugar idílico, sino que estés en él en toda tu conciencia y encuentres en ese espacio la libertad de expresarte en lo que eres, de respetarte en lo que eres, de mostrarte en lo que eres.

Ese es el fundamento de un buen encuentro, sea lo que sea que se haga o se deje de hacer en ese encuentro, que tu puedas estar en él siendo tú mismo. No diciendo "sí" cuando el "no" te ronda por el cuerpo, saber expresar a la otra persona cuales son tus tiempos, qué es lo que necesitas para estar en tu máximo esplendor. Saber expresar cuales son las caricias que te encienden, cuales son los besos que te derriten, cuándo es el momento en el que tu cuerpo quiere pasar a otro nivel, cuándo te sientes preparado para explorar otros paisajes quizás más intensos.

Esa comunicación no tiene que darse necesariamente con la palabra. A buen entendedor pocas palabras bastan. Es más, a veces las palabras son todo menos comunicativas.

La comunicación debe darse primero entre los cuerpos, el sentimiento y la emoción. Si eso falla, y, desgraciadamente, suele fallar, hay que, ahora sí, recurrir a las palabras: "mira nene, que me metas el dedo en el culo así de golpe... como que no". ;-)

Y hablando, de la comunicación en la sexualidad, decirte que hablaré más de ello en un próximo vídeo. Así que si aún no lo has hecho, este es un buen momento para suscribirte a mi canal y darle a me gusta. Además eso me ayudará a sentir que te gusta mi trabajo y para seguir grabando más vídeos como este.

¡Sigamos!

Ahora bien, antes de expresar un deseo, un rechazo o un "quiero más de esto que me mola cantidad" hemos de aprender a comunicarnos con nuestro cuerpo, saber qué coño quiere.

O sea, antes de comunicarnos con el otro hemos de comunicarnos con nosotros mismos.

Saber lo que nos gusta, lo que nos hace llegar a las estrellas, lo que nos la pone dura y lo que nos hace estallar en mil orgasmos. Pero también saber lo que nos hace sentirnos mal, lo que no queremos, lo que nos lleva a la emoción del asco, tan olvidada y tan necesaria para saber gestionar nuestra energía sexual.

En definitiva, es necesario escuchar nuestros tiempos. Escuchar nuestro cuerpo, escucharnos y respetar aquello que escuchamos. Es precioso, sano y totalmente respetable tener límites. Todos tenemos, pretender que no es así, no solo es de cafres sino que nos obliga a pensar que los demás tampoco tienen y luego es cuando hay faltas de respeto a los tiempos y las motivaciones del otro.

Si no hay contacto contigo, vas como pollo sin cabeza pensando que nadie contacta consigo mismo y que tanto da ocho que ochenta, que al final lo importante es marcarse cumplir y llevar el conteo de las victorias en positivo. Y desde ahí pocas experiencias nutritivas puedes acontecerte, poca experiencia sexual vas a tener.

Tal y como te decía en el vídeo del "conejito de pilas Duracell" nos empezamos en un sistema superficial con el cual sólo podemos fingir. Y sí, fingimos mucho más de lo que somos capaces de aceptar, tanto hombres como mujeres.

Tratamos de encajar en un encorsetado concepto sexual del "todo va de puta madre" que nos obliga a no tenernos en cuenta y a no respetar nuestros tiempos.

Y claro, ahí aparecen muchos miedos: "si me tengo en cuenta no voy a gustar".

Pues chica, que quieres que te diga, desde ahí te digo que tienes una autoestima muy pobre, porque necesitar la aprobación del otro menoscabando tu sinceridad interior... pues me parece una gilipollez, qué quieres que te diga. Porque el amante se va a ir, pero luego recuerda que te tienes que quedar contigo, con tus cosas y tus dependencias. Así que busca cómo y de qué forma te puedes sentir bien contigo mismo, busca tu propia sabiduría sexual, ¡que la tienes!

Y para eso no es necesario hacer un master o mirarte mil pelis porno (por cierto el porno es pura ficción, y como aún hoy en día hay gente que no lo ha entendido, haré pronto un video sobre eso). Sólo tienes que contactar contigo, con tu cuerpo y tus emociones y dejarte guiar por ellas, respetarlas.

Sólo eso.

Bueno, digo sólo eso como si fuera fácil.

Estamos tan desconectados de nuestros sentimientos sexuales o nos los castramos con tanta frecuencia que a la hora de la verdad no tenemos ni puta idea de contactar con nuestro cuerpo sexual.

Respeta tus tiempos. Y hazte respetar en ello. Y si no encuentras ese lugar en el encuentro sexual… pues ‘sayonara baby’. Y a quien no le guste... pues como se dice en Catalunya: "a qui no li agradi que s'hi posi fulles" ¿Está claro? Bueno, yo creo que está clarinete.

Tener un buen encuentro sexual depende de encontrarte con tu intimidad y compartirla.

Es desde ahí que puedes transformar ese espacio para que sea una apasionada danza, un baile entre dos energías que se entrelazan en un equilibrio que te hace desear escalar más alto esa montaña, sin miedo, con el corazón y las piernas abiertas.

Pero todo ello no sucederá si no te acompañas en tus tiempos.

Y hasta aquí el vídeo de hoy. No te olvides suscribirte, darle al like y activar la campanita de notificaciones.

Ve por la sombra.

Un abrazo,
Gerard

 

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